lunes, 6 de noviembre de 2017

Botas de Goma


La luna estaba apenas a mitad de su recorrido cuando iniciamos la faena. Para mi no era más que una aventura adolescente mientras que para otros era algo más que la supervivencia del negocio familiar.
Las actividades del tambo pueden ser muy pintorescas en un relato o hasta en una vieja película, pero no dejan de ser despiadadas y demandantes en la vida real. Trabajo manual si los hay... Esfuerzo, frío y soledad. Elementos complejos para enfrentar cada día de una vida ya por demás compleja. 
Esa semana en particular, contábamos con una ayuda particular. Habíamos invitado a quien, para el ojo no entrenado, se trataba del linyera del pueblo; pero para el conocedor de la dinámica del pueblo sabía que se trataba de un trovador, de un filósofo, de un libre pensador y a la vez el asustador oficial de niños del lugar. 
Se integró a nosotros en plena tarea, al menos 30 minutos después, aduciendo que había tenido que visitar el baño y se había entretenido con el diario. No tuvo en cuenta tres simples realidades. En ese entonces, no teníamos baño, él no llevaba linterna y además no sabía leer. Lo festejamos por supuesto. 
Apareció entonces con su vestimenta típica, única y habitual. Cual Steve Jobs del tercer mundo.  Camisa leñadora a cuadros sin mangas. Un chaleco de tipo inflable abierto. Bermudas caquis y un par de botas de goma que jamás se sacaba. El atuendo parecería casi normal en ese ambiente campestre, si no fuera porque esa noche en particular hacía algo así como 1 grado bajo cero y que esa misma ropa la usaba para la recorrer la ciudad en los vapores de 40 grados en enero. 
Desde que llegó, en no más de 30 minutos había superado el trabajo de los tres restantes y para final de la noche nos había avergonzado escandalosamente. Trabajador incansable y fuerte. 

Su filosofía fue simple: Vive cada día. Disfruta cada día. Las desventajas se convierten en realidades y no en excusas. Por ello, las carcajadas, los dichos y Las sonrisas de dos dientes serán recordadas por siempre.  

2 comentarios:

Natalia Fiora dijo...

Como siempre un lujo, se puede ver cada detalle descripto, identificar la sonrisa, la vestimenta y más aún entender quién es el personaje...que en paz descanse...

Camilo Fernandez dijo...

Gracias Natalia! Algunos personajes no necesitan ser nombrados para ser reconocidos. Existirán en nuestra memoria por siempre.