domingo, 20 de mayo de 2012

Giros

Por más que le de vueltas y vueltas hasta marearme, me cuesta aceptar la idea de que en cuanto nos toque el momento de desaparecer, el mundo seguirá girando como si nada hubiera pasado. De la manera más despiadada que se pueda imaginar; la inercia monstruosa de una sociedad sin contemplaciones, sin tiempo para condolencias o signo alguno de humanidad. En minutos no seremos otra cosa que parte de la historia distante de la humanidad. Una huella si tenemos suerte, o una anécdota insustancial en la mayoría de los casos.

Luego del impacto y la sorpresa que tan solo se extenderá por una fracción de segundo, aquello que un día llegamos a considerar nuestro mundo volverá a la normalidad, o simplemente se adaptará. Incluso para quien tenga una familia; después de superar el duelo, sin importar su intensidad o el nivel de dependencia desarrollado, ellos de una manera u otra encontrará la salida. No hay otra alternativa.

¿Pero, por qué si todo es tan simple y lógico, nos cuesta tanto aceptarlo? ¿Por qué se siente como injusto que la tierra siga girando si uno se ausenta? Me lo pregunto, una y otra vez, desde la oscuridad de esta estúpida caja.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La huella, la huella es lo importante, no lo definitivo, pero importante, camilo
alberto

Camilo Fernandez dijo...

Coincido Alberto. La huella, para algunos es muy importante.
Definitivo, para nada. Pero mucho intentamos dejarla.
Saludos,