lunes, 5 de marzo de 2012

Patrimonio

Anoche salí a dar una vuelta. Necesitaba algunas cosas para la casa y también estirar un poco las piernas. Una necesidad que contribuye a la satisfacción de otra. ¿Que más se puede pedir? Elegí la zona del centro. Por un lado porque no está tan lejos y por el otro porque en general ahí consigo lo que necesito. Otro doblete.

La noche siempre ha sido una buena compañera de caminatas. El aire es distinto, casi fresco, aún en medio del verano. El tráfico disminuye hasta alcanzar el rango de lo tolerable y la ausencia se luz ayuda a resaltar características que delinean lo mejor de la arquitectura. La frenética actividad desaparece casi por completo, a excepción de algunas de extrema necesidad; legales y no tanto.

Me mantuve en los alrededores del microcentro, donde los intercambios comerciales son tan básicos como decadentes. Una zona extraña, plagada de personajes extraños y envueltos en actividades extrañas. Unos, parte del decorado, otros en paso fugaz buscando emociones.

Alargué el paso rondando un par de veces la misma cuadra, buscando. Un rato después, estaba de vuelta en casa con algunos víveres, unos mangos y una bala menos. Por supuesto, también algo más de que arrepentirme.

2 comentarios:

Dany dijo...

Legales.....y no tanto. Abrazo!

Camilo dijo...

Este califica mas en los "no tanto", claro.
Gracias por tu comentario. Abrazo.