domingo, 16 de octubre de 2011

Personal

Sorprendido sería una manera de decirlo. No esperaba encontrarte aquí, no después de tanto tiempo. ¿Fueron nueve o diez años? Juraría que más pero supongo que también podría ser mi imaginación.

Te lo dije esa tarde que nos vimos por ultima vez. Solo es cuestión de tiempo. Si el destino lo quiere, se encargará de cruzarnos. Puede ser en un supermercado, en un bar o en una estación de trenes, pero la casualidad o la causalidad siempre se salen con la suya. ¿No es este encuentro testimonio suficiente?

Veo que te quedaste sin palabras. Me sorprende. Tal vez más que encontrarte, porque desde que te conozco jamás hubo un momento en que el silencio tuviera alguna oportunidad. Siempre sabías que decir, que responder. Tu lengua, filosa como pocas, podía causar profundas heridas. Heridas llenas de ponzoña, imposibles de cicatrizar.

¿Me pregunto, que estarás pensando en este momento? ¿Que ingeniosas palabras deambulan por esa cabecita tuya? ¿O a quién te dan ganas de llamar? Te he oído decir: "No es personal", pero ambos sabemos que en ese comentario se esconde una sucia y cobarde mentira. Siempre es personal, especialmente si tu declaración me costó diez años en el infierno.

2 comentarios:

Dany dijo...

Hay quienes se excusan con la frase de "no es personal"......y personalmente, no me gustan. Abrazo!

Camilo dijo...

Son los peores, Dani.
Los peores.
Abrazo.