sábado, 18 de junio de 2011

Avistaje

Hoy despertamos sobresaltados. Lo profundo de nuestras cuevas se ha saturado de una luz tan brillante que nos vemos obligados a mantener los ojos entrecerrados. Luego de haber vivido toda nuestra existencia en la penumbra, los últimos días hemos estado preocupados por el incremento de la claridad.

Los ancianos se reunieron a deliberar. Concluyeron que es necesario que acudamos al templo. Creen que nuestros dioses están disgustados y nos observan de cerca. Dicen no saber la causa.

El calor se convirtió en un martirio. Según sabemos, nuestra gente jamás sufrió tan altas temperaturas. Conocemos la fuente del calor. Una bola de fuego en el cielo que nos acompaña desde hace un tiempo. Lo extraño es ahora parece estar alejándose.

Mientras los ancianos discuten a cerca de los rituales necesarios para calmar la ansiedad de nuestros cada vez más demandantes dioses, yo me tomé la libertad de explorar más allá de los límites de nuestra villa. Crucé la línea de filosas salientes en busca del puesto de observación. He pasado las últimas jornadas analizando el cielo y no es la bola brillante lo que me preocupa. Es lo que antes veía como una pequeña canica azul lo que ahora me preocupa. Ahora la veo como un enorme globo azul, marcado por extrañas figuras marrones y verdes con un par de manchas blancas. Según mis cálculos, creo que los globos no se mueven, nosotros lo hacemos... y vamos directo hacia el azul.

2 comentarios:

Dany dijo...

Se viene el choque de planetas.....ya sabemos que tenemos que hacer. Abrazo.

Camilo dijo...

A olvidarse de todo y que sea lo que sea!