lunes, 22 de noviembre de 2010

Destino

Llegamos a un pueblo que evidenciaba tener más habitantes bajo tierra que recorriendo sus calles. Unas pocas cuadras de largo por otras tantas de ancho, calles de tierra y atmósfera depresiva. Incluso los colores parecían desteñidos, sin fuerza.

Avanzamos a paso de hombre por lo que aparentaba ser la calle principal. Rodeamos la plaza bajo la atenta mirada de un grupo vecinos; se veían cansados, vencidos de antemano por una vida poco prometedora. Nos detuvimos junto a una señora que empuñaba una escoba junto al final de la vereda. Barría como autómata, sin mirar lo que hacía; más atenta a lo que ocurría a su alrededor que a la tarea que ejecutaba. Luego clavó la mirada en nosotros, como si no fuéramos otra cosa que una amenaza. No dejó de mover la escoba.

Con cuidada educación saludamos a la mujer, con la idea de consultar el rumbo. Hicimos la pregunta temiendo la respuesta. Una mezcla de desazón y resignación nos invadió al darnos cuenta que habíamos llegado.

3 comentarios:

Piel de Lechuza dijo...

EXCELENTE!!! ME GUSTA LA ATMOSFERA DENSA QUE CREAS A PARTIR DE UNA FIGURA TAN COMÚN E INOFENSIVA COMO UNA MUJER BARRIENDO!!! ESPERO UN COMENTARIO PORQUE PIENSO VOLVER...
CARMEN

Camilo dijo...

Gracias Piel de Lechuza!
Me alegro que te haya gustado. En gran medida, la idea era crear esa "densidad"...
Pero no hay nada mejor que los comentarios y las criticas.
Espero verte mucho por aquí.
Saludos!

Piel de Lechuza, Carmen dijo...

ASÍ SERÁ CAMILO, Y APROVECHO PARA INVITARTE A QUE TE DES UNA VUELTA POR MI BLOG.
CARMEN
www.pieldelechuza.blogspot.com