sábado, 19 de julio de 2008

Fobia

Las vacaciones anuales fueron el momento, la inmaculada costa de México el lugar. Sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarse al miedo a sumergirse. Después de una década había vencido el miedo a las alturas, coronando la experiencia con un salto en paracaídas. Unos segundos de caída libre y el suave deslizar fueron suficiente para ayudarle. Probó el equipo de respiración y notó que era fácil de usar. Luego de las primeras instrucciones, se sumergió junto a su instructora haciendo la primera práctica bajo el agua. La seguridad de la pileta le ayudó a controlarse. Una par de minutos después sintió que el oxígeno no era suficiente. Sus latidos se aceleraron y respirar se hizo imposible. Emergió tomando una gran bocanada de aire. Una hora después, “La Prueba”: el arrecife. Quince metros de coral, peces y algas. Alcanzó la máxima profundidad, hipnotizado por los interminables cardúmenes multicolores. Atraído por una estrella de mar se hundió en la barrera. Sintió un fuerte golpe. Algo lo retuvo. El equipo estaba atorado. Vio miles de burbujas escapar, veloces y escurridizas. El aire menguó en su respirador. Miró hacia arriba y concluyó que se encontraba demasiado lejos de la superficie.

10 comentarios:

Vill Gates dijo...

No hacía falta ningún tunel con luz al final, la luz estaba allí.

Camilo dijo...

La pregunta Vill es si habrá alcanzado la luz...

luis dijo...

tranquilo, tranquilo, nada despacio, hacia arriba, hacia arriba

Camilo dijo...

No se si lo logre, Luis. a 15 metros de profundidad... sin aire y enganchado en algún coral, no parece muy fácil.
Gracias por pasar!

amaliovilla dijo...

y se murió?

Camilo dijo...

Lo dicho es todo lo que se, Amalio. Ni una palabra más.
Gracias por pasar amigo!
Espero verte pronto de nuevo.

Talleyrand dijo...

tu blog se llama 2centenas...el mio 2papiros..porq sera no??

Camilo dijo...

Talleyrand, se llama así porque los cuentos tienen (exactamente) 200 palabras. El tuyo?

Asrham Rayeuk dijo...

Demasiado lejos de la superficie... brillante historia, yo me perdi en la ultima frase, cuantas veces se puede enamorar un ser humano que cuando se va la mujer amada se queda tan lejos de la superficie?

Perdon... por cambiarle la idea a la frase pero el desamor me persigue por todas partes.

Camilo dijo...

Que le vamos a hacer, Asrham Rayeuk. Nadie puede adivinar hacia dónde lo va a llevar una frase.
Por cierto, quién no ha sido o sigue siendo víctima del desamor? Yo aún no lo conozco. Paciencia, que la superficie siempre queda más cerca de lo que parece.
Gracias por dejar tu huella.
Saludos.