domingo, 15 de junio de 2008

Emergencia

La sirena sonó mientras intentaba conciliar el sueño. Pensé que se trataba de otro simulacro por lo que no le di mayor importancia. Era el tercero desde que habíamos zarpado y ya no me divertían. Comencé a preocuparme luego de quince minutos de gritos continuos. El terror me alcanzó cuando noté que el barco se inclinaba sensiblemente hacia la izquierda. Desde el ojo de buey pude ver el mar mucho más cerca de lo habitual. Me vestí apenas como para salir y corrí a la puerta. ¡Trabada! Mis entrañas se volvieron de fuego. Traté de calmarme. Tomé aire, giré el pestillo y volví a tirar de la puerta. Luego de una hora de forcejear, logré romper la traba. Alguien deliberadamente puso un palo de golf en mi puerta. Varios nombres surgieron de mi memoria, pero en un instante pasó a segundo plano al recordar la urgencia. Corrí enloquecido, luchando contra la creciente inclinación de la nave. En cubierta, descubrí que no había nadie. Ni botes salvavidas ni nada de que aferrarme. Les cuento esto por si no llegan a tiempo. De todos modos intentaré asirme de algo. Y si algo me pasa, hablen con Juan Carlos González y Edgar Álvarez.

5 comentarios:

Marcelo dijo...

Excelente Camilo! Me gustan mucho los cuentos breves.
Un saludo

amaliovilla.com dijo...

muy bueno, me gustó el detalle cuando deja los nombres.

(claro que debió dejar el mensaje en una botella).

hace rato que no pasaba, buen texto.

Camilo dijo...

Marcelo: Gracias por pasar y gracias por tu cometario. Me alegro que te gusten los cuentos breves. Espero que sigas pasando por acá.

Amalio: Tanto tiempo! Lo de los nombre fue como para sacarse la bronca del todo. "yo me voy, pero no me voy solo". Gracia por tu visita.

Saludos!

Lolo dijo...

"Mis entrañas se volvieron de fuego", me encantó esa frase :-D
Sldos.

Camilo dijo...

Es es calor, que te quema por dentro en el momento de descubrir que algo anda mal, realmente ma.
Me alegro que te haya gustado la frase.
racias por dejar tu comentario.

Saludos!