domingo, 30 de marzo de 2008

La Playa

Por primera vez en años puedo disfrutar de esta playa a solas. Casi no recuerdo la última vez que la vi tan despejada. Sólo piedras y arena blanca. Tibia e inmaculada. Ahora la veo desierta. Ni un alma a la vista. Cuánta soledad. Nadie con quién hablar, o compartir este momento. Cómo me gustaría que María estuviera aquí. Ella podría quitarme el frio que penetra estos huesos viejos. Ella podría consolarme, mientras contemplo el viento en su eterno vaivén. Casi no recuerdo cuanto tiempo hace que se fue… “Que se fue”, que manera tan estúpida de ocultar la verdad. Ella no se fue. Ella se murió. Nunca pude asumirlo y nunca lo haré. No puedo creer la calma del mar. Se ve como el Mar Negro, liso, de sólida apariencia. Me hubiera gustado conocerlo, no solo verlo en documentales. Ha bajado mucho la marea. Ya casi es la hora. Ya falta poco para el atardecer. Se acera la hora. Mejor me preparo para el espectáculo. Cuánto silencio. La gente se ha ido lejos. Corriendo despavoridos a tierras más altas. Pobres, creen que pueden salvarse. No tienen idea de lo que se viene. Ohhh, allá veo la primer ola.

4 comentarios:

amaliovilla.com dijo...

Impactante el final, sobre todo porque el título remite a la paz, tan distinta a lo que en realidad se viene.

Muy buen cuento.

Camilo dijo...

Que bueno Amalio!
Menos mal que te gustó, che. La idea, como bien decís, era darle un giro inesperado. Es bueno ver que lo seguiste como lo intenté.
Un abrazo, y gracias por dejar tu huella.

bettyalmendra dijo...

Muy bueno, pero frases tan cortas, tanto punto seguido hace repetitivas las ideas en vez de enfáticas. Un par de punto seguido qaue se transforman en coma le daría ,ucha más fuerza al cuento. Por su puesto es mi opinión personal.

Camilo dijo...

Hola Betty!
Gracias por leer y comentar mi cuento. Es verdad, a veces en el afán de lograr un texto corto y enfático, he abusado ;) de las frases cortas.
Prometo revisarlo para probar tu sugerencia.
Gracias por dejar tu huella!