domingo, 27 de enero de 2008

Sorpresa

Cuando apareció la primera mancha no le di demasiada importancia. Parecía ser una especie de marca verdeazulada. Desde hacía tiempo, mi vida se había convertido en una estéril y amarillenta monotonía, por lo que la novedad logró distraerme por algunas horas. Sólo observé. El día transcurrió sin mayores sobresaltos. Mi mente vagó infinitas veces en dirección al origen de las manchas. Al día siguiente, aparecieron otras. Algunas se entrecruzaban, otras abrían nuevos surcos sobre la porosa superficie. Examiné las formaciones, intentando descifrarlas pero me fue imposible. Pasé el día sentado, observándolas y haciendo conjeturas. De todos modos, no tenía mucho que hacer. Durante varios días las manchas siguieron apareciendo. No siempre parecían del mismo color, en algunas ocasiones arecían de un color parduzco, otras más verdoso. Seguí sentado. No me preocupaba, porque imaginé que sería fácil de solucionar, tan sólo requeriría salir de casa y pedir ayuda. Claro que era algo que podría hacer solo, pero no quería. Pero esta mañana parecieron nuevas manchas y ya no eran tales, luego de tantos cruces, idas y vueltas formaban un irrefutable mensaje: “Gordo sorete. Por qué no laburás?”, las letras se extendían a lo largo de la pared de mi casa.

5 comentarios:

Dayana dijo...

Que vocabulario el de las manchas!

Camilo dijo...

Son jodidos los vecinos!!!

nélida dijo...

Camilo, devengo en crítica literaria,jajjjaaja!! La verdad es que me resultó muy interesante tu cuento hasta que llegué al final. Ah, si, el final,no me convence, me parece que rompe con el resto del relato de una manera que no es muy armónica, esto es, hace que pierda importancia el resto, bueno esta es mi humilde opinión. HOy vi este, otro día te leo otro y te castigo o no, jajjajja!!! Besosss

Camilo dijo...

Hola Nélída, gracias por tu crítica. Ante todo te aclaró que si público estos cuentos es con la intención de mostralos y que reciban críticas. Yo aprendo con las críticas. Es simple.
Te propongo 2 caminos difrentes, a vos y al resto de los críticos. Si se te (o les) ocurre una idea de cómo terminarlo sin ese giro no tan ortodoxo, me lo ponen a modo de comentario. Mientras, yo voy trabajando en un final alternativo. Te parece?
Saludos y gracias!

nélida dijo...

Me parece bárbaro, me sumo. Porque para mí también es una forma de seguir aprendiendo. Gracias por compartir y jugar con nosostros.

Pero esta mañana aparecieron nuevas manchas y ya no eran tales. Se extendían en el espacio,como neblina sin regugio, hasta alcanzarme. Cuando pude extender mis manos hacia mi rostro, mis ojos no estaban en sus cuencos.

Este es mi pequeño aporte. Cariños